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La almendra típica
de España se distingue por sus propiedades
organolépticas, que impresionan a los
paladares gourmet, lo cual las diferencia
de las almendras de otras procedencias.
En España se cultivan en la actualidad más
de cien variedades debido a la gran riqueza
genética, pero existen cinco tipos
comerciales definidos y seleccionados entre
las variedades de mayor calidad, que son
Marcona, Largueta, Planeta, Valencias o
Comunas y Mallorca.
De las cinco variedades nombradas
anteriormente, tres son variedades nativas
españolas botánicamente puras: Marcona,
Largueta y Planeta. Mallorca y Valencias
no son variedades en sentido estricto,
Mallorca es el nombre genérico bajo el que
se comercializan todas las variedades
producidas en la Isla de Mallorca y
Valencias, un conglomerado heterogéneo de
diversas variedades botánicas.
Las cinco variedades de almendra española
comercializadas (Marcona, Largueta, Planeta,
Mallorca y Valencias o Comunas) se distinguen
por sus características especiales de
presentación, que las convierten en
ingrediente perfecto para la industria
confitera y en snack ideal para consumo de
mesa en grano repelada, tostada o cruda y
salada.
La variedad de avellana Negreta constituye la
base de la producción y exportación española.
Es la variedad más significativa
comercialmente por su excelente sabor y
objeto de la Denominación de Origen Avellana
de Reus, por ser esta la zona donde se
cultiva. Es destacable su aplicación en la
industria chocolatera. |
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Cáscara
dura |
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En los países
mediterráneos se han cultivado tradicionalmente
las variedades de almendra de cáscara dura. Las
variedades cultivadas en España se caracterizan
por ser, en su mayoría de cáscara dura no
porosa, lo que las diferencia de las variedades
de cáscara blanda Californianas.
La dureza de la cáscara hace que las variedades
españolas sean más resistentes a las plagas de
parásitos y a los efectos de los insecticidas
durante el desarrollo del fruto en el árbol y
su maduración, así como a otros agentes
externos durante los procesos de almacenamiento
y tratamiento industrial. La característica
propia de las variedades españolas de cáscara
dura reduce la necesidad de aplicar tratamientos
fitosanitarios. Además soportan mejor la humedad
externa, ofreciendo una mayor garantía de
conservación. Se conservan mejor durante el
almacenaje por períodos prolongados debido al
menor enranciamiento del grano.
También existe almendra española de cáscara
blanda, que se cultiva con buenos resultados en
algunas zonas de Tarragona. Este tipo de almendra
se caracteriza por contener menos acido oleico
que las variedades de cáscara dura y su fácil
descascarado. Por esto último es muy utilizada
para el consumo directo. |
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Todo
un mundo de sabores
para elegir |
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Tanto la almendra como la
avellana tienen infinidad de utilidades en la
cocina española y constituyen un ingrediente
básico en platos típicos de la dieta mediterránea.
Destaca su uso en las industrias de pastelería y
repostería, su consumo como aperitivo y su
aplicación en la elaboración de bebidas y aceites.
Además se utilizan en la industria cosmética.
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| Snack |
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La almendra es el snack por
excelencia, ya sea cruda, frita o tostada. Las
variedades más utilizadas como aperitivo son la
Marcona, frita y salada por su delicado sabor
dulce y excelente presentación y la Largueta,
consumida tostada con piel, debido a que el
tegumento se desprende fácilmente. Lo mismo
sucede con la avellana, que repelada y tostada es
un aperitivo ideal. |
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| Industria
pastelera transformadora |
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Más de la mitad de la
producción española de almendra y avellana se
destina a la industria transformadora de pastelería
y repostería y especialmente, a la industria
turronera. La variedad de almendra más utilizada para
fabricar turrón y mazapán es la Marcona y de avellana,
la Negreta. Para la elaboración de otros dulces
típicamente navideños como peladillas e igualmente en
bombones, chocolate praliné y chocolate bars se
utilizan las variedades Largueta y Planeta debido a
su mayor tamaño. |
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En pastelería
destacan las variedades Mallorca y Valencias.
Las elaboraciones especiales de almendra:
láminas, granillo y palitos tostados se
utilizan en helados (bombones almendrados),
tartas heladas y brazos de crocanti, además
de utilizarse como elemento decorativo en
pasteles y |
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tartas. Las láminas de almendra y
los trozos de avellana a su vez se utilizan como
ingrediente de cereales de desayuno y bollería.
Es en la industria de repostería donde la avellana
tostada en grano entera o en trozos, tiene su mayor
aplicación, en productos como chocolates y bombones.
Las elaboraciones especiales de avellana son el granillo,
utilizado en tartas y helados, y la pasta de avellana,
utilizada especialmente en la elaboración de chocolates
y bombones.
Otra elaboración especial es la harina de almendra y
avellana, que constituye un ingrediente básico tanto en
bollería como en pastelería, en la elaboración de
polvorones, bizcochos y mantecados. |
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| Bebidas |
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Las almendras se utilizan en la
elaboración de jarabes, horchatas y leche concentrada a
base de almendras dulces repeladas y mezcladas con
azúcar. La leche de almendra se comercializa como algo
tan actual como un soft drink, producto que además de
ser muy aconsejable para aquellas personas que no pueden
tomar leche de origen animal, es un refresco cuyo
consumo esta incrementándose en los últimos tiempos.
Todo un placer para los amantes de los sabores
exquisitos. |
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| Aceites |
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Uno de los principales usos del
aceite de almendras es con fines dermatológicos y
cosméticos por sus cualidades antiinflamatorias,
pudiéndose elaborar desde jabones hasta aceites de
tocador. El aceite de avellana que se utiliza tanto para
el consumo humano como en diferentes aplicaciones
cosméticas, se obtiene siguiendo los mismos
procedimientos utilizados para la elaboración del aceite
de oliva. |
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| Cocina
Mediterránea |
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Tanto la almendra como
la avellana se utilizan en muchos de los
platos más representativos de la cocina
mediterránea. Por ejemplo, para salsas,
sopas y diferentes postres tradicionalmente
navideños (Islas Canarias-Truchas de
Navidad, Islas Baleares- Salsa de Nadal,
Andalucía- Alfajores, Madrid- Sopa de
almendras, Galicia- Tarta de Santiago,
Asturias- |
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Carbayones, Cantabria- Pollo al
Chilindrón, Aragón- Tejas, Valencia- Brazo de Gitano,
Extremadura- Gallo en Pepitoria y las conocidas
Perrunillas). El uso de la almendra y la avellana en
España esta más arraigado en aquellas comunidades en que
se produce, es decir, el litoral mediterráneo, al este
de España.
En estas regiones la almendra y la avellana se
convierten en ingrediente indispensable de sus más
sabrosos platos.
Algunos ejemplos son la picada, sopa de ajo blanco, sopa
de almendras, tortilla con salsa, arroz magro...
Existen tres Denominaciones de calidad: Mazapán de
Toledo, Mazapán de la Rioja y Torró de Agramunt y una
Denominación de Origen para la Avellana de Reus. Además
de dos D.O. para el turrón, de Jijona y de Alicante. El
inventario de Productos Tradicionales de la Tierra
incluye numerosos productos elaborados a partir de
almendra: Almendrado de Canarias, almendras garrapiñadas
de Alcalá, Guirlache de Aragón, Pan de Cádiz, Tarta de
Santiago, entre otras. |
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| Turrón |
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Una gran proporción de las
almendras y avellanas españolas se destinan a la
industria turronera, un sector que junto al de dulces
navideños alcanza unas cifras de producción anuales en
España de 36.500 toneladas, valoradas en 222 millones de
euros (194 millones dólares USA). El turrón es un legado
de los árabes, que consiste en una pasta hecha con miel,
azúcar y clara de huevo a los que se añade almendra
repelada tostada. La pasta final se corta en bloques
rectangulares o circulares para su presentación final.
Existen dos denominaciones de origen específicas de
turrón, ambas producidas en la provincia de Alicante,
D.O. Turrón de Alicante y D.O. Turrón de Jijona, que
garantizan que el turrón se ha elaborado artesanalmente
usando ingredientes de primera calidad y en cantidades
específicas. |
Para
la elaboración del turrón de la D.O. Turrón
de Jijona se utiliza como mínimo un
10% de miel pura y un 52% de
almendras. No contiene clara de
huevo y las almendras que se mezclan
en forma de harina con la miel le dan un color marrón claro, de |
aspecto blando y aceitoso y sabor
dulce. El turrón de la D.O. Turrón de Alicante se
elabora igualmente con las almendras de mejor calidad,
que se presentan en trozos grandes y envueltas en papel
de arroz y de color claro. Debe contener un mínimo de
46% de almendras, proporción que se incrementa para la
versión de turrón de máxima calidad "suprema".
Las almendras son el ingrediente estrella en la D.O.
Turrón de Alicante y de Jijona. No obstante, existen
también otros tipos de turrón sin denominación de
origen, para cuya elaboración se utilizan almendras y
avellanas, como por ejemplo, la designación Indicación
Geográfica Protegida de Turrón de Agramunt. Es otra
variedad de turrón, que se produce en Agramunt, en la
provincia de Lérida (Cataluña). |
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