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Cultivo
Un cultivo muy ecológico

Los campos de almendros se extienden en gran número a lo largo del territorio español. Las características del almendro hacen que se cultive en zonas de suelo pobre y, en ocasiones, de gran pendiente. Constituyen un eficaz freno contra la erosión. Necesitan muy poco agua y han demostrado su gran eficacia como cortafuegos naturales al no ser un árbol de gran follaje, lo que evita la propagación de las llamas.

La producción de almendras en España se distribuye en plantaciones, la mayoría de pequeño tamaño y de secano, localizadas algunas en zonas montañosas a lo

largo de la cuenca mediterránea. A pesar de que la productividad del almendro es mucho mayor cuando las plantaciones son extensivas y de regadío, las almendras españolas son de una calidad excepcional debido a su mayor contenido de aceite que las hace más jugosas y suaves y con un sabor más intenso.

Con el objeto de satisfacer la creciente demanda en el mercado internacional, especialmente de nuestros clientes europeos, se está introduciendo el cultivo orgánico de almendra y avellana en España.

Existen en España varios centros de investigación en los que se está trabajando en la mejora genética del almendro para obtener así variedades que mejoren su capacidad productiva y su resistencia a condiciones adversas del medio, especialmente las heladas tardías, que constituyen el peor enemigo del almendro durante la floración.

 El Almendro: criterios agronómicos

El almendro es una especie frutal típicamente mediterránea. Se clasifica botánicamente dentro de la familia de las rosáceas, género Prunus y subgénero Amygdalus.
El almendro es un árbol muy robusto y de larga vida, que en la cuenca mediterránea puede vivir entre 60 y 80 años, incluso hasta un siglo.

Es, junto al olivo, uno de los principales árboles cultivados con fin industrial en el litoral mediterráneo. Ambos presentan análogas exigencias climáticas, temperaturas medias entre 15 y 18ºC, inviernos suaves y veranos calurosos y unas lluvias que no suelen superar los 600 mm. Es una especie relativamente poco exigente respecto a la calidad de los terrenos en que se asienta.

La época más indicada para la plantación del almendro es la de reposo o vegetación, que tiene lugar entre los meses de octubre y enero, siendo el mes de noviembre el más apropiado.

Época de floración

El almendro es uno de los primeros árboles en florecer. Su floración, que constituye todo un espectáculo anuncia normalmente el final del invierno y el comienzo de la primavera.

En las zonas templadas de España la floración tiene lugar desde diciembre hasta el mes de febrero, algunas variedades en marzo. La duración de las flores suele ser

de quince días. El peor enemigo del almendro y de sus flores son las heladas tardías, que se producen desde finales de enero.

Polinización

Tiene lugar desde finales del invierno hasta comienzos de la primavera. El período mas adecuado para que la flor sea convenientemente polinizada es el de los tres días siguientes a su apertura.

La mayoría de las variedades de los almendros son autoestériles, es decir, el ovario no puede ser fecundado por el polen de la misma flor. Una buena variedad polinizadora es la Marcona. El polen es transportado de flor en flor por las abejas, que se convierten en agentes polinizadores.

Época de maduración

El crecimiento del fruto es rápido.
La almendra alcanza su tamaño definitivo diez semanas después de la fecundación y suele ser de agosto a septiembre.

Recolección

La cáscara que forma la envoltura exterior de la almendra es verdosa, más o menos aterciopelada y al llegar la época de la madurez adquiere un color rosáceo, se abre, se deseca y cae. En España ésto sucede entre los meses de agosto y septiembre, cuando tiene lugar la

recolección. La humedad y la lluvia dan a la corteza un color grisáceo, por lo que es conveniente cosecharlas pronto para conservar el color amarillo dorado de su corteza. Requiere que las lluvias de verano, previas a la cosecha, no sean frecuentes puesto que dificultan la recolección y secado de los frutos. Estas lluvias favorecen además el ataque de hongos y bacterias, que afecta considerablemente a la calidad del fruto. Lo conveniente es recolectar el fruto antes de que comiencen las lluvias de otoño.

Descortezado

Proceso por el que se desprende la cáscara verde exterior que aún llevan adheridas algunas almendras que no la han perdido al caer del árbol.
Después del descortezado las almendras se suelen exponer al sol durante dos o tres días con el objeto de que terminen de secarse y adquiera la cáscara el típico color amarillo dorado.

Campaña Comercial

La campaña comercial de la almendra y la avellana va desde el 1 de septiembre al 31 de agosto del año siguiente.

Resistencia a plagas y enfermedades

El almendro como el resto de las especies frutales se ve sometido a diversos ataques fitopatológicos. El cultivo de secano favorece la no incidencia de enfermedades criptogámicas, que son las producidas por hongos.

Teniendo en cuenta el origen árido del almendro se entiende que sea un árbol especialmente sensible a los hongos, que se desarrollan en ambientes muy húmedos.

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